Un Trabajador Valioso

Dos albañiles fueron contratados para arreglar la chimenea de una fábrica que necesitaba una reparación urgente, pero era bastante difícil llegar hasta ahí. Solo podía accederse a ella colocando la punta de un tablón a través de una abertura que daba al exterior y que otra persona se pusiera de contrapeso en el otro extremo interior.

El capataz llamó a los dos albañiles y los llevó al torreón de la chimenea y mandó que uno de ellos se colocara dentro, encima de la tabla, y que el otro estuviera fuera para realizar el trabajo de reparación.

Sin embargo, el segundo trabajador se negó rotundamente a cumplir las órdenes y dijo:

— Aquel podría levantarse y yo me iría abajo.

Entonces, el capataz se sentó en el tablón e inmediatamente el segundo albañil se colocó en el lado opuesto y comenzó a hacer la reparación de la chimenea.

…. Al terminar, el capataz le preguntó:

— ¿Por qué te has atrevido a hacerlo sin dudar cuando yo estaba sentado en la tabla? Yo también hubiera podido levantarme.

El trabajador contestó cortésmente:

— ¡Oh, no, jefe! Usted no lo hubiese hecho porque me considera un trabajador muy valioso, según figura en mi contrato.

Publicado por: Ohslho
La Paz, 10 de Julio del 2014