La Muñeca de Sal

Una muñeca de sal recorrió miles de kilómetros de tierra firme hasta que, por fin, llegó al mar. 
 

Quedó fascinado por aquella móvil y extraña masa, totalmente distinta a lo que había conocido hasta entonces. Luego sucedió que se apoderó de ella una terrible curiosidad para saber de qué se trataba. Entonces, preguntó.

 
– ¿Quién eres?
 
Y la masa entera emitió un gran rugido y pronunció:
 
– Soy el Mar. Entra y compruébalo tú misma.
 
Y la muñeca de sal, queriendo comprobarlo, se sumergió poco a poco en el agua. Y conforme iba entrando cada vez más profundamente, fue disolviéndose hasta que apenas quedó un algo de ella. Entonces, antes de disolverse por completo, exclamó asombrada:
 
– ¡Ahora ya sé quien soy!
 
Navidad, es sinónimo de la disolución de las preocupaciones, pesares, rencores, angustias y dolores. Sólo queda una cosa: celebrar su encanto con Amor y Paz en los hogares, donde dos corazones laten juntos de alegría y regocijo por el simple hecho de existir.
 
¡FELÍZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO AMIGOS!
 
Ohslho
La Paz, 23 de Diciembre del 2013