La Ayuda Desinteresada

En un reino lejano una mujer se hallaba parada a la vera del camino, soportando una intensa lluvia. El carruaje que la transportaba se encontraba cerca con una rueda malograda. El rostro de la mujer denotaba angustia y preocupación.

la ayuda desinteresadaPasaron varios carruajes por el lugar, algunos de nobles señores, pero ninguno se detuvo. De pronto, apareció un joven campesino conduciendo su carreta. Al ver a la dama que estaba en apuros no dudó en prestarle auxilio. La invitó a subir a la carreta y la llevó al lugar que ella quería ir.

Cuando llegó a su destino, la dama, bastante apurada, le agradeció al campesino por la ayuda prestada y se despidió.

A los dos días, un mensajero de la corte tocó la puerta del campesino; cuando este la abrió, el mensajero le entregó una bolsa con 100 monedas de oro, dentro de la cual había un mensaje que decía:

“Muchas gracias por la invalorable ayuda que me prestó la otra noche. Apareció justo en el momento oportuno. Dios lo bendiga por ayudarme y por servir a otros desinteresadamente”.

La carta llevaba el sello real y el nombre de su majestad, la reina.

Publicado por: Ohslho
La Paz, 26 de Abril del 2015