Frente a la Adversidad

Una joven, con gran frustración, manifestaba a su padre que tenía innumerables problemas y que ya no sabía qué hacer.

Él, que tenía enorme talento en el arte culinario, la llevó a la cocina y en seguida hizo hervir agua en tres ollas. A una le echó zanahorias; a la otra, huevos; y a la siguiente, granos de café.

La muchacha se interrogaba qué estaría intentando hacer su padre. Este, luego de quince minutos, puso los productos, que había hecho hervir, en recipientes distintos.

Acto seguido le mostró a su hija que la zanahoria se puso blanda; que el huevo, luego de quitar1e la cáscara, adquirió una consistencia dura y, respecto a los granos de café, manifestó que solamente estos permanecieron invariables, únicos, y más bien cambiaron el color del agua; reaccionando de manera diferente respecto a los otros comestibles frente a la adversidad del agua hirviendo.

Posteriormente le dijo:

-Frente al infortunio de la vida ¿cómo te comportas? ¿Cómo la zanahoria, los huevos o el café?

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